El misticismo en los gatos

El misticismo de los gatos

Todo aquel que tenga u observe detenidamente a un gato, puede darse cuenta de la magia que esconden sus ojos, más allá del bonito color con que se dibujen. Hoy conoceremos el misticismo que se esconde tras el velo de la Historia de nuestros amigos, los gatos.

El Misticismo de los gatos y sus orígenes

Los gatos han sido relacionados, desde tiempos remotos, con el misterio, la muerte, la noche y la brujería. Todo parece indicar que los orígenes del gato como animal doméstico se sitúan en el Antigüo Egipto, siendo adorados por su civilización y llegando a divinizarse en la Diosa Bastet, representada con cabeza de gata y a la que se le atribuían el poder de la protección del hogar y la familia, la armonía y la felicidad.

Más tarde, los gatos serían introducidos en Europa, siendo dos hipótesis las que se han barajado históricamente. La primera apunta a que fueron los fenicios los que introdujeron en Europa a los primeros gatos domésticos, la segunda afirma que serían los antigüos griegos, basándose en la representación de Bastet en su Diosa Artemisa.

A lo largo de la historia y en multitud de culturas, se ha asociado al gato con el misticismo. Los Celtas contemplaban al gato como el “Guardián del Submundo“, tenían la idea de que los gatos podían ponernos en contacto con seres del más allá y consideraban sus ojos como la puerta al mundo de las pequeñas cosas. En Japón, los gatos eran protectores de manuscritos sagrados en pagodas y templos, siendo considerados portadores de energía y vibraciones positivas. En la antigüa Roma, el gato era considerado un compañero de vida y muerte y cientos de culturas a lo largo de la historia, muestran al gato como un animal sagrado y relacionado con lo mágico y oculto de la vida.

Poderes Secretos de los Gatos

Los gatos son el animal más representativo de la Zoología Esotérica, pueden percibir campos energéticos y tienen una extraordinaria percepción, que va mucho más allá de los acotados cinco sentidos.

El autor del libro “Poderes secretos de los animales” Dennis Barden, le atribuye al gato los siguientes poderes perceptivos:

  • Premonición de acontecimientos.
  • Orientación geográfica instintiva.
  • Telepatía.
  • Percepción de seres de otras dimensiones no físicas.

Todas estas cualidades se sustentan gracias a numerosos testigos que han afirmado, a lo largo de la historia, sus relatos con respecto a los poderes extrasensoriales de los gatos.

El poder sanador de los gatos

Si tienes la oportunidad de estar acompañado de un gato, sabrás que su ronroneo tiene un efecto mágico y calmante que hace que, sin saber muy bien por qué, te encuentres mejor.

En cuanto al poder sanador de los gatos, listo algunas de las cualidades que se le atribuyen:

  • Liberan la sobrecarga energética de aparatos eléctricos.
  • Localizan las malas vibraciones energéticas y las transmutan.
  • Son creadores de energía positiva y sanadora.
  • Su ronroneo actúa a modo de relajante y ayuda a curar más rápidamente distensiones musculares, esguinces y fracturas.
  • Reducen la ansiedad y el estrés.
  • Reducen el riesgo de infarto y mejoran el sistema cardiovascular.
  • Mejoran los síntomas de la depresión.
  • Mejora el sistema inmunitario.
  • Disminuyen las posibilidades de desarrollar alergias.

Todos estos poderes curativos, junto con muchos más, se basan en numerosos estudios e investigaciones terapéuticas realizadas con gatos a lo largo de muchos años, que afirman que los rangos de frecuencias Ohm que emiten los gatos, son específicamente sanadores para multitud de dolencias y enfermedades.

No puede ser casualidad ni podemos dejar de lado, todo el misticismo y ocultismo con el que se ha relacionado al gato a lo largo de los siglos, en mi caso, tengo la suerte de tener en casa a cinco felinos que me hacen la vida más feliz, por su amor sosegado, por la paz que me transmiten y como no, por su armónico y mágico ronroneo.

¿Y tú? ¿Tienes la suerte de tener algún gato en casa?

Este artículo ha sido redactado por nuestra amiga Jessica del blog mamaventura.com.