La gata de Conil

Antes de empezar, debo decir que la historia de la gata de Conil, no es un relato inventado, es algo que nos ha pasado realmente. Y esta es la historia…
Recientemente, estuvimos pasando unos días de vacaciones en la localidad de Conil, en Cádiz. Cuando estuvimos haciendo el checking, pudimos entablar cierta amistad con la chica de recepción. La cual nos contó que en la urbanización de apartamentos en el cual nos encontrábamos, había una colonia de gatos. Te puedes imaginar la ilusión que nos hizo, y las ganas que teníamos de verlos, y conocer a todos los gatos de la colonia.

No tardamos en empezar a ver los gatos de la colonia de Conil; pudimos contabilizar unos 15 gatos. Y sin dudarlo, compramos algo de comida para ellos por si nos los volvíamos a encontrar.

Por supuesto nos los encontramos cada vez que salíamos. Y nos ganamos su confianza y amistad con la comida que les dábamos. Pudimos observar que tenían grupos de individuos, y cada grupo estaban por unas zonas diferentes, a lo largo y ancho de la urbanización.

Todos tenían una zona, excepto una gata que nos acompañó hasta el apartamento. Y le dimos algo más de comida a ella en solitario, y ya nos metimos en el apartamento, olvidándonos del tema.

Pero nuestra sorpresa llegó cuando unas de las veces íbamos a salir, y nos encontramos a la gata en la puerta esperándonos y maullando. Era la más cariñosa que había, ya que aunque no le dieras de comer, se dejaba acariciar y tocar.

Esa misma noche la oímos maullar en nuestra puerta, y extrañados la abrimos, y nos la encontramos allí, pidiéndonos que le abriéramos. Y así hicimos. Entró en nuestro apartamento y estuvo un rato allí con nosotros. Y podemos decir que es de las gatas más buenas que hemos conocido y tenido. Tras un rato en casa, le abrimos la puerta y se fue, y ya no la vimos hasta el día siguiente, ya que era tarde y nos fuimos a dormir. Y por supuesto nos llamó tanto la atención su comportamiento, que lo estuvimos contando a familiares y amigos.

Pero no acaba aquí, hoy, antes de que empezara a escribir esta historia; ha vuelto a llamarnos a la puerta. Por supuesto le hemos abierto, y aquí está con nosotros. Sí, la gata es la que he utilizado como imagen principal de este post. Y como puedes ver está de lo más tranquila y relajada, en casa de una pareja que no ha visto nunca, y que no conoce.

Esto nos ha dado mucho que pensar, y hemos llegado a la conclusión de que la gata de Conil no ha nacido en la colonia. Sino que por el contrario ha sido abandonada aquí. Hay muchas familias que compran gatos, o se los regalan; y cuando se hacen mayores, ya no son tan graciosos ni tan monos como los bebés. Y claro, dan mucho trabajo. Por eso son abandonados. Y se cree que haciéndolo en un sitio donde haya más gatos y comida no van a tener problemas. Pues todo lo contrario. Debido a la gran territorialidad de los gatos, un nuevo integrante no es bienvenido; y puede ser atacado por los demás. Incluso pueden llegar a matarlo.

Ojalá esta historia llegue a alguien, y se dé cuenta que un gato, al igual que cualquier otro animal, no es un juguete que se puede desechar cuando ya no nos gusta. Un animal es un ser vivo que, igual que nosotros, necesita cariño, y una familia con la que vivir.

Por desgracia, no podemos adoptarla; y en breve saldremos hacia nuestra ciudad. Pero nos iremos con un sabor agridulce. Ya que por un lado jamás olvidaremos a la gata de Conil, y por otro, no sabemos qué será de ella en un futuro.

Ojalá encuentres la familia que te mereces chiquitina…

Sería genial si dejaras tus experiencias en los comentarios.

2 comentarios

  1. Ufff que fuerte. Es horrible cuando pasan esas cosas y uno no puede responder como quisiera. Ojala salga algún adoptante que la acoja. Suerte, y bueno ojala Conil (la gata) vuelva a encontrar humanos dignos de su confianza 🐾

    1. Author

      Ojalá sea así, se merece una buena familia

Comments are closed.