Por qué los gatos negros dan mala suerte

Seguramente hayas oído, o incluso pienses que los gatos negros dan mala suerte. Pues hay varias explicaciones para ello. Existen numerosos relatos que cuentan el porqué de la existencia de que los gatos negros dan mala suerte. Pues bien, en esta ocasión te contaré una de ellas. Es la que más me gusta, y la que personalmente considero que puede ser la más realista.

Los gatos negros y la Edad Media

Cuenta la leyenda que hubo una época, durante la Edad Media, que a las mujeres se les tenía permitido ser cerveceras. Esto no es otra cosa que ser las encargadas de hacer la cerveza.

Estas mujeres, debido al alto volumen de consumo y, por lo tanto, de venta de esta bebida; tenían bastante dinero. Llegando a tener una estabilidad económica. Cosa que no era lo habitual en aquella época. Que las mujeres eran mantenidas por los hombres. Ya que no tenían un trabajo externo a su casa, que les permitiera tener un sueldo.

Debido a esta estabilidad económica y buen sueldo, habían muchas mujeres que decidían no casarse.

Estas mujeres cerveceras, se les caracterizaban en los mercados por tener un sombrero puntiagudo y una hebilla brillante en su base. Haciéndolas así reconocibles y bien visibles desde lo lejos por los compradores, gracias al brillo de estas hebillas.

La cerveza se solía hacer en grandes calderos negros, para poder fermentar en ellos el trigo y la cebada.

Por norma general, solían tener gatos negros; estos, se dedicaban a deshacerse de los roedores que se comían el trigo, la cebada, el centeno, y cualquier cereal que pudieran utilizar. Solían utilizar gatos negros, para que estos roedores no los pudieran ver en la oscuridad. Por supuesto, también tenían escobas para poder barrer el grano que se les caía por el suelo.

Con todo esto, seguramente te ha venido a la mente la típica imagen de bruja con su caldero, su gato negro y su escoba.

Los gatos negros y las brujas

Pues bien, debido a la buena posición que podían tener estas mujeres, la iglesia empezó a tildarlas de brujas. Con lo que esto conlleva, ir a la hoguera directamente, sin juicio alguno. Al no querer casarse, la iglesia solía agarrarse a ello para decir que al no tener un hombre, estaban casadas con el diablo.

Debido a la incultura generalizada en aquella época, siempre se ha asociado a los gatos negros con brujas, diablos y, por supuesto, a la mala suerte. Esto tan solo se ha convertido en supersticiones sin base lógica.

Por eso, cada vez que te cruces con un gato negro, piensa que solo es un pobre animalito, víctima de creencias erroneas, y lo único que puede pasar en tu vida es que te llene de amor incondicional, cariño y agradecimiento.

Esto es solo una de las muchas leyendas que existen. Lo único que he querido hacer es escribirla para que tú también la conozcas; fuera de creencias y religiones.

Aunque no son gatos negros, el gato Bengalí es una raza de gatos que seguramente te enamorará.

Espero te haya gustado. Y si es así, por favor, déjame tu comentario.

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